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viernes, 30 de marzo de 2012

domingo, 25 de marzo de 2012

Calabazas

Y ahora vienes tú, tú como un ratón, y me hablas de calabazas, sin horarios, ni princesas, ni zapatos, ni carrozas. Calabazas que se hacen carne y se convierten en niñas, niñas manchadas de hollín y de sueños. Calabazas que son islas perdidas, estatuas de sal, guitarras.. Lo que queramos.
Me dices que las calabazas son el paradigma de la humanidad; si las convertimos en espejos reflejan soledad. Si las convertimos en pociones su elixir es capaz de robar el sentido a cualquiera. Y si las vemos como carrozas mutantes, nos recuerdan que no todo es lo que parece; los lacayos en realidad son ratones, y yo aparente mujer de cristal y fuego en realidad soy una princesa en pantuflas aguardando por un zapato.
A mi sigue sin convencerme el cuento, pero me encantan los ratones y las calabazas.

jueves, 8 de marzo de 2012

sábado, 25 de febrero de 2012

Te extraño.

El dolor está.
Y tu sonrisa,
y la ausencia tangible,
y tu gesto,
y el recuerdo vívido,
y el no vivido también,
y tu nobleza,
y las trampas,
y la necesidad de que estés,
y tu legado,
y el enojo por lo irremediable,
y tus caricias torpes,
y el tiempo que pasa,
y tu paciencia,
y la angustia que anuda,
y tu mirada azul,
y las lágrimas que brotan,
y las dificultades,
y tu siempre estar.

Tu siempre estar,
siempre, siempre.
Aunque el tiempo pase
y nadie sea quien era.
Aunque ni siquiera seas.

Te extraño tanto.

lunes, 6 de febrero de 2012

Amapola, lindísima amapola..

Ellos piensan que soy agua y que jamás podré ser tierra, como mucho algún día llegaría a ser tierra mojada. Se ríen. Lo dicen porque creen que no voy a parar quieta en ningún lugar y que todo a mi alrededor se mueve a tal velocidad que cuesta hasta crear recuerdos que parezcan reales. Entonces me hablan se Sigur Rós, de películas substituladas con finales drámaticos, de mis lágrimas que son más agua, y de esa manía de desaparecer sin avisar.

Los miro sin decir nada, prefiero esperar a que suelten hasta la última espina, aunque me las claven a mí. Vuelven a reír. Entonces me dicen, con pena, que nadie comprende a la gente que siente tan radicalmente la luna llena, a los que compran flores para la habitación y acaban regalándolas a desconocidos, a los que lloran con cualquier muestra de arte, un video de danza, unas fotografías de McCurry, una cinta de un amigo tocando el piano, o un poema desconocido..

Se aproxima el final con un; Todo el mundo teme a esa gente, por eso nadie llegará a seguir para siempre tu corriente, pero, aunque parezca contradictorio, eso es lo más espectacular.

Les sonrío y empiezo a cantarles. Amapola, lindísima amapola, no seas tan ingrata, quiéreme.. Mientras pienso que soy tierra..

jueves, 2 de febrero de 2012

Qué bien.

Qué bien febrero, Porriño, la nieve, tu visita, la mía,
las confusiones de los ajenos, qué bien volver, que vuelvas,
el adiós más inmediato, el consuelo, el mandarte besos por correo,
el que me oigas llorar y se nos haga el pecho diminuto.
Qué bien que seamos tan diferentes como idénticos,
como Galicia y Cataluña, como el ahora y el después.
Como las prisas con pausas.
Qué bien tu.



Pienso quedarme todo el tiempo que haga falta..

lunes, 30 de enero de 2012

Colección de vuelcos.

Tal vez lo único que tiñe mi mente son las ganas de que te quedes entre mis brazos, a pesar de que casi no logre abrazarte con la fuerza necesaria para que te sea imposible desvanecerte para pintar con tu ausencia esta habitación; que carece de nuevo de colores. Es como una de esas cajitas de música a las que tienes que ir dando cuerda para que suenen, pero nadie te avisa de algo tan clave como que tu no tendrás a nadie que lo haga para ti -por eso te gusta la idea de ser un cyborg-. Sin embargo no se borra tu imagen, tan sutilmente instalada en eso que llaman memoria, y juraría que sin esforzarme ni siquiera un poco sigo notando tú mano mal reposada en mi hombro antes de dormir, y tú aliento como hecho a propósito para que sepa que sigues ahí. Dime que has vuelto para no irte. Que no tendré tiempo de notar tu ausencia, aunque te eche de menos a cada segundo.
Y te diría tantas cosas, y que sé que nos queda todo el tiempo del mundo, que esta vez el suelo no tiembla, y que el tiempo y la distancia nunca han sido tan irreales, y que ya no me sale jugar a sentirte cerca.. estás aquí, verdad?

domingo, 29 de enero de 2012

No supo responder.

Y le preguntó
¿Te has quedado alguna vez sin corazón?

jueves, 26 de enero de 2012

Lamentablemente, querido.

Tú pensabas que jugar a los piratas era beber ron y conquistar damas. Y cambiaste el ron por gyntonics y las damas por burdeles. SÍ, perdiste. Pero más de lo que imaginé que lo harías. Nunca fué más que un juego, el tuyo, que hice mío con tu inconciencia. Disculpa si te adelanto. Creo que nunca sabrás quien soy querido Joe.

miércoles, 25 de enero de 2012

Confiada en que una tarde
te acerques y te mires,
te mires al mirarme.

martes, 24 de enero de 2012

Capítulo I.

Cuando el miedo se convirtió en amor.








Capítulo II.
Cuando el amor no era amor.

lunes, 23 de enero de 2012

Tal vez.

Cuántas veces amor, te amé sin verte y tal vez sin recuerdo...

martes, 17 de enero de 2012

lunes, 16 de enero de 2012

23

Enigmáticos, mágicos y malditos,
como los
23 años que hoy cumplo.

domingo, 15 de enero de 2012

Y me alegro.

Y de repente no soy capaz de escribir cuando pienso en ti.

jueves, 12 de enero de 2012

miércoles, 4 de enero de 2012

De mudanza.

Me voy a París, a perderme, o puede que a encontrarme, ya no lo sé. Perdí la cuenta.
Seguramente así sea más fácil la mudanza a ese continente llamado Corazón.

sábado, 31 de diciembre de 2011

Enero empezó en la montaña, bañada en el verde de mis ojos y de lo que en ellos se reflejaba. Sintiéndome en casa. Empezó con días de sol, bailando con las nubes en los picos más altos, disfrutando del frío en la playa. En las preciosas playas del norte. De la mano de una peliroja de sonrisa infinita. Terquerías. Sorpresas enlatadas. Y un viaje a Salamanca; la preciosa plaza mayor. Reencuentros extranjeros con acento gallego. Y la risa más pícara que jamás escuché. Golosinas. Galopando con Seika por los montes de Chenlo. Celebrando mi cumpleaños y cosiéndome al 22. Empezó con unas manos pequeñas sujetándome.

Febrero trajo visitas catalanas y días azules, paseos por los cabos y amaneceres de en sueño. Nos cargamos de esperanza, desesperación y risas con la persona más despistada que jamás he conocido, si tú. Nos perdíamos por Compostela de autobús en autobús, perdiendo minutos y sumando sueños. Ari se encargaba de jugar a los cuentos y a las princesas conmigo. Y hacíamos de sirenas en la bañera. Adoraba el viaje en tren de Santiago a Vigo. Llegó Roma a Chenlo, y los paseos fueron eternos encima de ella. Organizamos la fiesta de la paz Y Lu vendía entradas mientras sugería tocarles lo que quisieran a los que con ella se cruzaban. Gané horas en el balcón de los sueños. Fue la última vez que pisé el 2000. Nos escapamos a Ou a buscar mimosas, antojo de la niña. Y encontramos mil reflejos, pero ninguno nuestro. Volvimos a la playa con los dedos helados y la piel más blanca, nos llevamos todo el salitre en los ojos. Y Biel se hartó de hacer fajitas.

Marzo nos devolvió al mediterráneo y sobrevolamos azoteas. Vimos amanecer como habíamos prometido. Y jugamos con el bao. Llegaron los reencuentros en Canet y en Vic. Compostela seguía preciosa. Las excursiones con Biel cogieron ritmo, las playas en Noia, las salidas a la montaña, los paseos por la zona vieja, las bufandas y las flores. Qué bonitos son los atardeceres en el norte, verdad? Las cervezas sin motivos, los brindis por todo y por nada. El incendio de nuestro edificio. Loi, la voz de Lu, cómo echo de menos que me cantes.. El carnaval, los pingüinos, Tomiño, la Arribada, la lluvia, el FIV, los encuentros mágicos, los kilómetros que se restan. Los faros de nuestra historia. El PDC. El vino tinto.

Abril nos llevo a Noia de nuevo, a meternos en el Atlántico con ropa, a volar, a recoger conchas, a escaparnos. Vino cargado de caballos y de carreras. Loi vino a Porriño. Y llegó el primer día de playa, con la pequeña Inés también. Empezaron las clases de fotografía. Las estrellas por todas partes. Y los aullidos fueron la mejor melodía. Abril me llevó de nuevo a mi Barcelona, y jugamos a hacer pompas de jabón gigantes. Llegaron los calçots. Y los reencuentros con Ca l’Espargato. Mimos croquetiles también hubo. Y la playa de los amaneceres regresó.

Mayo, nos trajo los Curros, y las horas de camino a caballo. Llegaron los helados y los días de playa rodeada de niñas. Tiempo para la magia y para trasladar una cama al medio del bosque, el bosque más encantado que jamás encontré. En Compostela, nos acercábamos todos más, y todo era más duro pero con muchas más sonrisas a la vez. Llegó el Santiautor, y con él, el primer concierto de Marwan. Construimos palacios sobre ruinas, y jugamos a ser indios. Me perdí entre flores, mariposas y atardeceres.

Junio me llevó de nuevo a Barcelona, me diplomé y comí pastel. De nuevo los reencuentros, siempre mayores, siempre mejor. El olor a flores. El buen tiempo. Ca l’Espargato y su magia. Un tiempo eterno. Compostela a la espera, allí nos atrapaba la noche, las calles de la zona vieja, la música en nuestra espalda y la fiesta en la rúa. Los pinchos. Biel y las palomitas. Las excursiones. La pulpería de Noia de nuevo. Las tardes en el río. Los chupitos de tequila. Los días en el parque y los columpios. La magia de San Juan. Un pequeño corazón que latía y se hacía cada vez más grande con el nombre de Joe Stark; jugaba a ser pirata.

Julio vino cosido a demasiadas despedidas, incertidumbre y demasiadas contradicciones. Dejamos Compostela. Llega África, la yegua más buena y más linda. Visitamos ferias medievales, bebemos vino y nos vamos a las termas. Decidimos ser monitores. Aparecemos en Oia, qué gran experiencia!. Dormir más de veinte días acampados y con mil aventuras diferentes a la espera. Las caricias de los toxos y las piscinas de los ajenos. Nunca vi tantas estrellas juntas. Nació Nayara, adorable.

Agosto empieza en Arcade, con miles de tardes en Cesantes, y muchas aventuras también. Demasiados corazones, muchomucho amor. Playas, conciertos, museos, excursiones, zoo, pinturas, juegos, bomberos. Redescubrimos Pontevedra. Grandes amistades. Volvemos a posar la mirada en los horizontes, a filosofar y no dejar de preguntarnos. Tomamos helado y nos perdemos dentro de los túneles. Paseos por la playa, y muchos atardeceres. Nos vamos a las Ons.

Septiembre nos despeinó. Llegaron Pol y Ona, con su aire mediterráneo y sus ganas. Intensos días. Volver a Santiago, fue más que especial. La casualidad que estábamos esperando. Un mes de cambios, de contradicciones y precipicios.

Octubre fue el mes de la culminación, de la caída, de la huida, del ‘no hay después’. Pocos lo apreciaron. Fuimos al parque de bolas, e intentamos volver a ser niños. Me despedí de los atardeceres también. Y nos fuimos a buscar piratas y sirenas a la ría de Pontevedra. Ahora las rosas me recuerdan a ti, como tantas otras cosas. Me voy.

Noviembre, ‘despiertas en otra cama distinta’. Nada quema más que el fuego cuando se acaba de apagar. Volvemos a Barcelona con demasiadas expectativas y miedos en la cabeza. Demasiada inconsciencia. No resulta. Funciona. Soy yo? Son ellos? Gràcies a vosaltres per fer més del que us penseu. Me encuentro, lo acepto. Se evitó la catástrofe más inmediata, y pude coger aire en un lugar distinto, del que siempre quise huir. Hubo cupcakes, excursiones al bosque, encuentros en Barcelona, i uns boletaires gens perduts. Viernes y juegos. Laberintos y un Teseo sin ovillo. Marwan y Andrés Suárez de Banda sonora. ¿Cómo iba a ir mal?

Dieciembre nos puso la miel en los labios, las ganas de todo. El frío en Vic, y las caras distintas. La ciudad del viento. Barcelona llena de luces. Delafé. Trabajo. Churros y una iaia única. Excursiones a la montaña que aumentan la morriña. Miles de hojas secas y muchas volteretas. Sigo echando de menos, pero este año es distinto.


Llega el día 31 y por una vez, no me repito una y otra vez la misma frase..

lunes, 12 de diciembre de 2011

Te lo diré.

Y a pesar de que la herida hizo caminos distintos para ambos,
te lo diré.

http://www.youtube.com/watch?v=Kao6er2ZDkE&feature=related