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viernes, 30 de marzo de 2012

jueves, 22 de marzo de 2012

No espero que lo sea. No espero.

Y ahora llegas tú,
con veinticinco mil maneras de acariciar mis dedos,
y yo te voy queriendo,
aunque luego no es nada tan sencillo.

jueves, 8 de marzo de 2012

sábado, 25 de febrero de 2012

Te extraño.

El dolor está.
Y tu sonrisa,
y la ausencia tangible,
y tu gesto,
y el recuerdo vívido,
y el no vivido también,
y tu nobleza,
y las trampas,
y la necesidad de que estés,
y tu legado,
y el enojo por lo irremediable,
y tus caricias torpes,
y el tiempo que pasa,
y tu paciencia,
y la angustia que anuda,
y tu mirada azul,
y las lágrimas que brotan,
y las dificultades,
y tu siempre estar.

Tu siempre estar,
siempre, siempre.
Aunque el tiempo pase
y nadie sea quien era.
Aunque ni siquiera seas.

Te extraño tanto.

lunes, 30 de enero de 2012

Colección de vuelcos.

Tal vez lo único que tiñe mi mente son las ganas de que te quedes entre mis brazos, a pesar de que casi no logre abrazarte con la fuerza necesaria para que te sea imposible desvanecerte para pintar con tu ausencia esta habitación; que carece de nuevo de colores. Es como una de esas cajitas de música a las que tienes que ir dando cuerda para que suenen, pero nadie te avisa de algo tan clave como que tu no tendrás a nadie que lo haga para ti -por eso te gusta la idea de ser un cyborg-. Sin embargo no se borra tu imagen, tan sutilmente instalada en eso que llaman memoria, y juraría que sin esforzarme ni siquiera un poco sigo notando tú mano mal reposada en mi hombro antes de dormir, y tú aliento como hecho a propósito para que sepa que sigues ahí. Dime que has vuelto para no irte. Que no tendré tiempo de notar tu ausencia, aunque te eche de menos a cada segundo.
Y te diría tantas cosas, y que sé que nos queda todo el tiempo del mundo, que esta vez el suelo no tiembla, y que el tiempo y la distancia nunca han sido tan irreales, y que ya no me sale jugar a sentirte cerca.. estás aquí, verdad?

domingo, 29 de enero de 2012

No supo responder.

Y le preguntó
¿Te has quedado alguna vez sin corazón?

sábado, 28 de enero de 2012

Debe haber mar...

...dentro de esa mirada que me roba tanto.


Hay que cerrar.

Hay un velero a lo lejos que asoma al final de la barra.
Hay una dama gastada y un hombre sonriendo a un desliz.
Hay una suerte de risa flotando en el muro sin aire.
Hay compromisos varados en cuerpos contra la pared.
Hay demasiado volumen en versos que no escucha nadie.
Hay pasos torpes de baile diciéndose "apríetame más".
Hay un 'quizás' si es que suena un bolero.
Hay algo más cuando suena el piano.
Hay una luz salvando el amor.

jueves, 26 de enero de 2012

Lamentablemente, querido.

Tú pensabas que jugar a los piratas era beber ron y conquistar damas. Y cambiaste el ron por gyntonics y las damas por burdeles. SÍ, perdiste. Pero más de lo que imaginé que lo harías. Nunca fué más que un juego, el tuyo, que hice mío con tu inconciencia. Disculpa si te adelanto. Creo que nunca sabrás quien soy querido Joe.

miércoles, 25 de enero de 2012

Arder. No se nos da mal.


La gente que nunca bosteza ni habla de lugares comunes, sino que arde,
arde como fabulosos cohetes amarillos explotando igual que arañas entre las estrellas.
Confiada en que una tarde
te acerques y te mires,
te mires al mirarme.

martes, 24 de enero de 2012

Capítulo I.

Cuando el miedo se convirtió en amor.








Capítulo II.
Cuando el amor no era amor.

jueves, 12 de enero de 2012

lunes, 12 de diciembre de 2011

Te lo diré.

Y a pesar de que la herida hizo caminos distintos para ambos,
te lo diré.

http://www.youtube.com/watch?v=Kao6er2ZDkE&feature=related

sábado, 10 de diciembre de 2011

Tanto, tanto..

No te vayas, te quiero tanto que te comería..

http://www.youtube.com/watch?v=78Bm2PiGjBY&feature=related

miércoles, 7 de diciembre de 2011

Si la memoria pudiera ser enlatada, me gustaría que no tuviera fecha de caducidad. Si la tuviera, me gustaría que fuera dentro de diez mil años.

Hoy se hubiera sumado un año más de vida; pediré un deseo por ti.

Tú has perdido la cuenta de los laberintos que hay en tu cabeza. Yo he perdido la cuenta de las veces que me he perdido. Tú de las que te has encontrado. Yo perdido la cuenta de las espirales que hay en mi corazón, perdón, en mi esófago. Tú, y tus ritmos arrítmicos que me encogen el corazón, perdón, el esófago, por primera vez. Yo con mi patosidad inerte; paralelamente un trozo de barro en tus manos. Tú, que no me miras con los ojos. Yo, que tampoco soy capaz de verte con los míos. Tú, que no eres capaz de olvidar. Yo, olvidando correr. Tú, recordando el caer. Yo, sin mi. Tú, que eres espectáculo y ni siquiera lo llegas a notar. Yo que no dejo de escribir. Tú, que no quieres dejar de leer. Yo, con tu dolor. Tú y tu subconsciente. Yo, y las casualidad que me llevan a ti. Tú, y los caminos que se juntan, perdón, se entrelazan. Yo, y las sinrazones. Tú, que quieres creer que no te entiendo. Yo, y la antología de sábanas frías. Tú, y las alcobas vacías. Yo, escribiendo que nuestras almas son dos versos que se rozan. Yo, y los astros. Tú, y los mitos. Yo, y los puntos suspensivos. Tú, y el chocolate.




Finjo que no sé y que no has sabido,

finjo que no me gustaría tenerte cerca,

que no me muero de ganas de decirte que..


lunes, 5 de diciembre de 2011

Puede que soltara las cosas que más me pesaban, que brindara por verlas desaparecer, que dejara la gravedad mientras flotaba, pensaría lo que hacer por si al final acababa. Lo sé, será sólo un momento y después tendremos que inventarnos qué hacer con tanta duda. Tal vez no quede más remedio que arder y convertir en humo la fe que nos desnuda.. Calmé las ganas de que me besaras, junté tu cuerpo contra la pared y cerré la puerta por si se escapaban las cosas que nos hacen bien, sí, por si al final todo se acaba..

Y ahora tú, tú nunca saltas ni arriesgas, prefieres saltar a la pata coja. No finalizas lo que inicias, inicias lo finalizado. A nunca es mejor que B, no. Nunca soportas los climas extremos pero quieres viajar a la Antártida y vivir en el desierto. Nunca tu intensidad ha durado más que unas horas, no te permites ese lujo. Nunca escribes con sentido, pero todo el sentido eres tú. Nunca te comes todo el plato pero te mueres de hambre cada vez que me ves. Nunca dejas de observarte en el espejo por si olvidas cómo eres, por si algún día eres capaz de reconocerte en él. Nunca devuelves las miradas, te mueres de vergüenza tan rápido que al final no te da tiempo. Nunca dejas de mirar las nubes, y yo no dejo de pensar qué estarás pensando. Nunca quieres llevar reloj, pero tampoco quieres dejar de perderte. Nunca supe como contentarte. Nunca los besos fueron sorpresa. Adoras compartir una siesta para dos. Nunca sabes qué decir y en cambio siempre lo dices todo. Nunca te preocupas por ti, prefieres estar más pendiente de los demás. Nunca abandonas el miedo, pero sin embargo no tienes miedo a llorar. Nunca llegaré a conocerte del todo. Nunca dejas que te rescate, prefieres que nos rescatemos juntos. Y ahora ya dudo. Nunca dejas de hacerme daño, pero nunca he estado tan segura de que sin ti no podría… Es extraño, porque he dicho tantas veces nunca que hasta creo haber perdido la cuenta de todos los siempres.

- ¿Sabes lo que yo creo? Que lo que tienes, lo que siempre has tenido, miedo. Sí, miedo a volver a entregarte, a volver a dar el 100% de ti y a perderte a ti mismo. A sacrificarte por una persona, a pensar en ella más que en ti mismo, como hiciste aquella vez. Sí, miedo a salir tan mal parado como aquella vez. No voy por mal camino, ¿verdad? Te da pánico volver a imaginarte entrando en otra relación asfixiante; te da tanto miedo que sales corriendo antes de entrar. Te da mucho miedo volver a sufrir, a sufrir haciendo sufrir, que vuelva a salir mal, que no te duela solo a ti, te da miedo intentar sentirte completo, completamente feliz, por si la historia se repite. No lo entiendes, no es exactamente eso, me dirás. Pero te equivocas, sí que lo entiendo. Lo entiendo porque yo soy igual que tú, y por ello me odio tanto como adoro cada casualidad que nos une. Me daba pavor volver a sentir mariposas en el estómago por alguien distinto, porque, ¿y si salía mal de nuevo? Pero, ¿sabes qué? Que un día llega alguien y te toca llena con su sonrisa y te contagia todo su mundo, lleno de miedos y llenos de principios. Te despiertas y vuelves a sentir, vuelves a vivir. Te renueva las ilusiones que creías perdidas, te recuerda que debes atender esos antiguos sueños que por miedo o por falta de decisión dejaste pasar. Te escucha, te intenta comprender. Te llena de amor, te entrega lo mejor de sí mismo sin pedir nada a cambio.. y sin quererlo, te cambia la vida. Vuelves a sentirte como un niño y dejas atrás el miedo, te da igual caerte y llegar con sangre en las rodillas, y te dan igual las dudas porque algo en tu interior te dice que esta vez sí va a salir bien. Pero si no te abres a eso, si no permites a nadie entrar de nuevo en tu corazón, siempre te preguntarás qué hubiese pasado. Entonces, me preguntarías si tengo esa seguridad de que todo saldrá bien. Me dirás que tu no, que tu ya lo sentiste una vez y que tu corazón acabo dejando de latir. Te diré pues que sí tengo esa seguridad, aunque sea inexplicable. Y aún así, me preguntarás el por que. Y te diré que no soy como nadie, entiendo tu miedo y tu preocupación, pero escucha, lo sé, lo siento: saldría bien. ¿Cuántas veces me has pensando en lo fabuloso que era esto? ¿Por qué dudas ahora? ¿Por qué iba a dejar de ser todo así? Tendré que darte un motivo para creerlo, una razón para arriesgar.. no? No.

sábado, 3 de diciembre de 2011

Lo reconozco, tengo mil conflictos bajo el tórax, y esa necesidad pegada a mi de que leas en braile mi piel cuando está erizada.. tengo esa duda pegada a mi, la de si repetiremos ese último beso.. Mis latidos hace tiempo que dejaron de tener sentido, no hay abrazos ni sonrisas que no lleven tu nombre, que acaben de llenar este vació. Quizás necesite verte, puede que sobre el quizás, aunque no querría reconocerlo.

Escribo de noche como los bohemios, como los borrachos o como las putas que llegan tarde del trabajo con el alma magullada y el corazón resquebrajado. O sin él.

No sé porqué, pero me perdí entre tus brazos, bajo el agua de la ducha, sintiéndonos uno, y me guié por tus latidos, que fueron míos durante unos segundos. Me senté en el frío a desengañarme sola, igual que sola me había engañado soñando despierta una vez más. ¿Absurdo verdad? Solo comparto historias con el relleno de mi almohada. ¿Con ellos? Con ellos no tengo historias, soy el cúmulo de una serie de catastróficas desdichas en intentos de amores imposibles. Que se quedan en ‘imposibles’ sin ‘amor’, hasta que no me libre del amor más posible que tuve nunca. Tanto amor me hizo daño. "Sé dónde buscarte pero no quiero verte". Quizás si me lo recuerdo muchas veces acabe por creérmelo, no? Necesito el frío del invierno y olvidarme del calor de ciertos recuerdos. Llegará el día en que me queme la mirada de quien quiero.

Ahora tú te quedaste mi alegría. No la sueltes nunca. Tú sobre la cuerda de tender la memoria y la cordura. Tú, que me diste medio corazón, que me robaste tanta esdrújula, tú, que en el fondo de tus ojos guardas el amor que me supura, tú, que parece que hables solo cuando el silencio besa tus súplicas, tú, que tienes una parte de mi que todos desconocen por tu culpa. Tú, que no tienes perdón porque yo no tengo cura, tú, que te vas doliendo como yo me voy con mi ternura, tú, que soñaste con salvarme y ahora recoger mi muerte en la penumbra. Tú, que mereces otros cuerpos porque mi tristeza es única. Tú, que me dices que conmigo, que sientes que me exprimo, tú, que celebras las miradas asesinas que me bajan a la tierra y me claudican, tú, que en el fondo tienes una pena que es de otra, tú, que has jugado con mi historia, deberías de saber que fuimos nunca.

Sigo queriendo que me leas en braile..

Quisiera darte un abrazo de esos que duran mínimo una canción..