
Febrero y los desniveles.
Llevo dos días en Compostela y me siento tan lejos de casa que creo que hoy me vuelvo para Porriño. Empieza febrero y con él espero dejar atrás este largo enero de cambios y quebraderos de cabeza, ni laberintos ni espirales, sólo yo, porfavore. Yo y este norte que cada día me hace más suya y se me come a trocitos, qué bipolaridad más extraña la mía! Y que rara me siento al pasar de la más remota tristeza a la alegría más viva en tres segundos.
Llevo dos días en Compostela y me siento tan lejos de casa que creo que hoy me vuelvo para Porriño. Empieza febrero y con él espero dejar atrás este largo enero de cambios y quebraderos de cabeza, ni laberintos ni espirales, sólo yo, porfavore. Yo y este norte que cada día me hace más suya y se me come a trocitos, qué bipolaridad más extraña la mía! Y que rara me siento al pasar de la más remota tristeza a la alegría más viva en tres segundos.
3 comentarios:
Oh, no sabía yo que eras de aquí! Yo soy de Compostela jaja :3
PD: Porriño, nunca fui, aunque tengo ganas
suerte
El mes de enero suele tener muchos altibajos, a mí me pasa igual!
Besos!
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