sábado, 29 de enero de 2011

- dice:

*Erase una vez

*una chica que tenía más imaginación de lo normal

*una chica que viajaba volando en las estrellas

*y que nadaba de la mano con los peces

*un día conoció a un chico

*un chico sin imaginación

*y lo invitó a entrar en su habitación

*y donde ella veía estrellas el veía papel-cartón...

*y donde ella veía peces el veía flotadores de colores

*y entonces ella se puso muy triste

*y le preguntó

*¿cómo puedes preferir matar el mundo de un vistazo y dejarlo sin vida a con ella?

*y el le respondió

*"No necesito imaginar nada con más vida, porque no puedo imaginar nada más vivo que tu"

*y la chica le dio un flotador

*y le pidió que entonces saltase con ella y con los peces

*y nadaron hasta la luna


Sílvia dice:

*hasta parece que la luna lleve infinidad de tiempo esperándolos..


- dice:

*todos los amantes vuelan al menos una vez hasta la luna

*es la madre de todo el amor que sentimos

*siempre ha estado y siempre estará para cuidar de él

*para cuidar de nosotros

*de ti

*y de mi a tu lado

3 comentarios:

Jeremias Soler dijo...

Bonito relato/poema.
La luna, como todo lo hermoso y arriesgado, tiene también una cara oculta; de la cual dicen que sólo puede ser visitada por aquellos que saben mirar incluso lo que no se ve a simple vista.
Un abrazo.

Anita dijo...

wow

Euforia dijo...

Qué bonito... Tiene razón, la luna es una musa del amor, a veces también de la lujuria. Me ha encantado, chica :) Ese tipo de sentimientos es el mejor. Vale la pena vivir por ellos.

Un beso muy grande.