martes, 16 de abril de 2013

Miente



Me hablas tan dulcemente
que tu boca miente.
Ese es tu cruel castigo,
para  saciarte conmigo,
para regalarme los grises
que vistes de bises.

Qué fácil y sencillo sería
morir con esa melancolía
con la que te envuelves mío
a esperar sin prisa un hastío
que nos señale el declive
con el que no se vive.

Quieres sentirte mendigo
y pedir limosnas conmigo,
para de nuevo dejarme muda,
sin letras ni ropa; tan desnuda
como cuando te fuiste
y no supe más que renacer triste.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Me hablas tan escondida
que solo yo se que no estas ida
Ese es tu cruel destino
el haberte separado conmigo
para regalarme nuestro sitio
el que nunca hubiesemos querido

Que facil era un olvido
y morir en un frio
envolverme en un destino
a esperar lo no vivido
que nos señale el infinito
con el que vivi desde pequeñito

Quieres sentirte querida
y pedir que no recuerde la herida
para de nuevo yo sentirte
el cuerpo que vestistes
como cuando no estas
y no se mas, que renacer el recordar...


PD: esta la copie, la siguiente la improviso yo...

Sílvia dijo...

Gracias,

a la espera estoy.

María Isabel GS dijo...

POESÍA en mayúsculas y sin abreviaciones.

Me ha encantado :)

Un saludo desde http://retales-de-mis-noches-de-insomnio.blogspot.com.es/

Marina Morell dijo...

Es precioso, Sílvia. Me gusta mucho la delicadeza con la que está escrito. Un fuerte abrazo!

Marina.

Anónimo dijo...

Me llamo Pablo y a mí que me pareces la chica más dulce de la ciudad!

Sílvia dijo...

Gracias María y Marina,
delicadeza sois vosotras niñas.
:):)


Pablo, jo, gracias! Si yo te contara.. creo que soy tan dulce como amarga..

Anónimo dijo...

Dejémoslo pues en agridulce que a mi es un sabor que me encanta también! Pablo