No soy una superheroína.
No soy
capaz de volar, aunque a menudo, sueño con ello. No leo la mente, pero
reconozco que a veces me encantaría poder hacerlo. No tengo una fuerza
sobrehumana, ya ves, suelo caer. Tampoco puedo teletransportarme, y eso
sí que me gustaría! No soy invulnerable, lo has comprobado. No tengo
telepatía ni telequinesia. Y por supuesto, tampoco detengo el tiempo.
Pero soy capaz de poner tu pulso de 0 a 100 en menos de tres segundos,
los segundos más largos de nuestra vida, y con ello demostrarte que el
poder de amar es el que salva a las personas.
Así que deja de verme como tu kryptonita.
4 comentarios:
Tanto???... 3 segundos... Creo que en sólo un latido...
:))
Hay personas que son como kryptonitas. Pero no es malo, el color verde no puede serlo.
Sí, amo el verde.
Solo un imbécil no se salvaría.
Laura.
El verde es uno de mis tres colores, no puede ser malo..
La kryptonita no lo es tampoco, verdad? sólo anula los poderes de Superman, y él (ahora que no me escucha..) no tiene nada que ver con ese tal Clark Kent.
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