domingo, 12 de diciembre de 2010


¿Ves este camino? ¿Ves este parque? ¿Ves este mirador? ¿Ves esto? ¿Me ves a mí?
Yo estaba aquí un domingo de ausencia absoluta y conté las dos mentiras más grandes que he dicho en mi vida.
A tí te dije que no sabía si aún te quería.
Y a tí, que te quería demasiado.

El acto más autodestructivo que he hecho jamás.
Por el demasiado, y por el aún, me faltó el con locura mútuo.



3 comentarios:

Unai dijo...

Hay veces que hay que ser valiente y afrontar las consecuncias.

Nunca hay que callarse nada y decir las cosas a la cara, sino según transcurre el tiempo mas van a pasar factura.

Un saludo, Unai.

Gotadeagua dijo...

Ya, a veces cometems estupideces...pero se puede arreglar AÚN? o es DEMASIADO tarde?
un abrazo :)

ego dijo...

la cordura



ya no importa.