sábado, 23 de mayo de 2009


"Voy a romper las ventanas
para que lluevan cristales,
ven a romper las ventanas,
ven a gritar como antes,
ven a romper las ventanas
y hacer del caos un arte,
voy a romper tus ventanas
y voy a entrar como el aire.."




Vuelo y caigo, sobre sustratos de algo tenue pero a la vez acogedor, tiene una textura liquida-espesa de un color azul celeste, increíble.
Mis manos se empapan de ese líquido tan deseado sólo para deshacerse de él, poco a poco, es como cuando te quitas pegamento seco de los dedos, algo que no se puede describir.
Magia.

Mis dedos de hunden tecla tras tecla, a b c d e… no, mejor seguiré el orden de mi teclado así no pensaré QWERTYU… que cansado es pensar dos cosas a la vez y dar vueltas al café.
Tengo hambre.
Sí, ayer me tiré toda una vida de mosca dando vueltas en mi cama, creo que casi llegaba a la de insecto importante.
De vez en cuando me venias a la cabeza, luego pensaba en mis estudios, según mi madre, mi única preocupación, y vuelvo a pensar en ti.
Mis cortinas son rojas pero por las noches cambian de color, quizás este mutando, me esté convirtiendo en un color A de alegría, no paro de sonreír de nuevo.
En mis pensamientos no eres tu, sí eres tu, pero jamás nada te pudo igualar y yo no puedo igualarte, ni si quiera mi cabeza de mosca, ¡No! Mosquito importante.
Mi café espesa, bebo, no tengo hambre.
Mis teclas empiezan a jugar, creo que se están divirtiendo con mis cortinas, abren sus paracaídas y se cuelan en su interior, hay una vida ahí fuera, miles de abejas cuyo nombre es mosquito importante, van a por su miel, su amada miel, creo que las están estudiando, es su única obligación.
No puedo dormir, la A de tu nombre… ¡Ay!... de A-legría, me hace cosquillas, se convierte en mosquito, luego en bicho, mosquitos bicho.
Me duermo, soy tu bicho.

4 comentarios:

aLba (*) dijo...

convertir el caos en arte...
pasa buen fin de semana :)

àngela dijo...

Me encantan tus dibujos son geniales

Anton dijo...

sirena ;)

raúl dijo...

pues para ser un mosca te ha salido un texto precioso (por la fama de poco cerebro que tienen los insectos, digo, aunque quizás el cerebro de nada sirve para tratar de expresar lo que uno siente)